Sobre Mí
A través del movimiento, el tantra y la sexualidad consciente, volvemos al cuerpo como primer lenguaje.
Porque antes de entenderlo con la mente, hay que sentirlo, todo nos atraviesa primero por la piel, todas las emociones se instalan en el cuerpo, desde ahí, con presencia y suavidad, nos abrimos al placer: no como una meta, sino como un camino de conexión, sensibilidad y verdad.